Cuento: Respiro a la vida



Respiro de vida




Mi estómago ruge rabioso de miedo, intenté descargar toda mi ira y mi miedo con una absurda almohada, pero siendo honesta eso sólo calmó un poco mi dolor, miedo y rabia. No sé qué debo hacer, mi consciencia dice que debo reparar mi alma justo ahora, pero mi miedo impide que sea sencillo y fácil. Intento calmar mi ego pero siendo honesta no creo que pueda ser posible ahora mismo, así que simplemente trato de amenguar mi miedo.

Bajo a la cocina.

Aferro inminentemente el mango de un cuchillo de hierro forjado y lentamente rozo el filo con mi mano, siento ese placer al sentir el filo deslizándose por mis células muertas.

Así que, no lo pienso tanto. Desgarro mi piel, hasta el punto que mi sangre drena de mí precipitadamente. Luego cierro los ojos y doy mi último respiro a la vida.






(Nota del Autor: Esto no es un mensaje para ir y saciar el dolor cortándote, sino un ejemplo de como al querer saciar un dolor profundo puede llevarte a la muerte, porque en vez de ver la vida lo único que ven tus ojos es dolor, profundo e insaciable, pero eso no implica que no sea curable.)
J. Israel Serrano

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