Cuento: Latiendo

El sin cesar de mi corazón late mientras se aleja, me deja ahí tirado en el asfalto, solo, completa e irracionalmente solo, sin nada, sin nadie, solo mi maldito dolor punzante bajo la costilla derecha.

Está bien, yo tuve la culpa claro, pero la verdad es que no es que la vida sea un decir y ya, latiendo esta mi corazón, latiendo esta la vida, latiendo está el engaño y la traición en mi vida, mi esposa me traicionó, dijo que me amaba, pero solo amaba mi dinero, mis bienes, lo material, lo peor es que en el sexo siempre decía que yo era el mejor, y por las tardes salía a buscar hombres, pues mis caricias asco le provocaban, y latiendo me dejó en el olvido, se marchó, me mandó golpear y luego, me quitó mi dinero, me sacó de mi casa, me alejó de mi hija, y ahora, que con los años, vi por primera vez a mi hija, ella huyó, se alejó de mí, luego me mando golpear, no me reconocía, se marchó, y me dejó.
Pude ver su carácter fuerte, y su asco hacia mí.
Pude notar como mi corazón latiendo moría, al verle marchar, junto a su madre que me miraba sin piedad alguna.


J. Israel Serrano

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