El camino a casa era cansado de por sí, pero apresuró a llegar, el aire le cubría la piel,y las lágrimas quemaban sus mejillas. Recordó lo que le había dicho, no le parecía justo, aún así, sintió el deseo de caminar con paciencia a casa. Sus padres les matarían llegando, no le importaba, necesitaba consuelo, y eso sólo su hermana se lo daría, se había drogado, había sido violada y pronto moriría, y no por algo físico, sino por algo sentimental, esa misma noche murió, en brazos de su hermana pidiendo ser perdonada por tanto.
-Tranquila -dijo su hermana mientras el dolor le comía lentamente-. Tranquila, todo estará bien, el
señor nos ayudará.
La hermana se aferraba a la absurda idea de la fe, pero al ver caer a su hermana muerta, y verla tirada en el suelo, sin siquiera tener la posibilidad de que Dios le ayudase maldijo a dios, y en lo alto el cielo se oscureció, el viento sopló, y una llovizna se avecinó. La hermana sacó la bala del cuerpo de su hermana, se puso la capucha y haciendo un ritual satánico, pidió venganza, y salió en busca de esos infelices, que habían violado a su hermana.
Los encontró y les rebanó el cuello, luego con magia negra vengó a su hermana, al regresar fue al Campo Santo, la enterró y en rechazo al Señor todo Poderoso, llamó a Satán, y mientras su alma hablaba, una mano salía de la tumba y la hermana sonrió como nunca había hecho, y detrás estaban sus padres, mirando orgullosos, pues estaba pasando las cosas exactamente como ellos lo habían predicho.
J. Israel S. S.
J. Israel S. S.

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