EDITORIAL: ALFAGUARA
AUTORA: ANA CLAVEL
NACIONALIDAD: MEXICANA
PÁGINAS: 136
AÑO DE PUBLICACIÓN: 2002
SINOPSIS:
Julián Mercader es un hombre sumido en los abismos de una pasión: el deseo por su hija Violeta. Buscando sublimar sus obsesiones y evitar la catástrofe de la culpa, crea una serie de muñecas púberes, las Violetas. Empiezan a encarnar las fantasías de numerosos clientes que las encargan sobre pedido y con características que muchos llamarían, por decir lo menos, extravagantes. El éxito convierte a Julián en blanco de una sociedad secreta que busca abolir toda forma de perversidad.
En esta novela, la escritura de Ana Clavel hace que el lector nade en las tinieblas de los deseos clandestinos.
Contexto de cómo conocí a la autora bueno, mas bien como conocí sus obras, en persona es otra historia (sino estás interesado en esta sección la puedes omitir):
Antes de empezar, me gustaría contar acerca de porque leí un libro de esta mujer, resulta que un día miraba un vídeo de YouTube de una BookTuber que sigo de hace años, me gusta mucho su contenido, pero de un tiempo hacía acá se adentró al mundo del feminismo e hizo una interesante hipótesis acerca de cuantos Autores teníamos en las estantería y cuantas Autoras, sorprendido me puse a contarlos, pero mi número de libros tanto hombres como mujeres eran muy similares, por lo que decidí mexicanizar esto, y resultó que efectivamente, estaba en los cierto, me fascinó tanto que me acerqué al navegador y busqué autoras, vaya lista, muchas mujeres, me sorprendí gratamente.
Todo marchaba relativamente bien, hasta que por casualidad me
di cuenta que los libros de la mayoría de las mujeres mencionadas eran escasos, y en su mayoría casi inexistentes.
Entonces la espinita me persiguió, por lo que decidí buscar, comprar y leer lo más posible autoras mexicanas, con el propósito de rescatarlas, esto sucedió en parte con Elena Garro, que eso ya lo contaré en otra reseña, próximamente, espero.
En fin, encontré a Ana V. Clavel, y decidí buscar sus
libros, resultó que sólo me aparecían unos pocos disponibles, el más aclamado o
más famoso, Las violetas son flores del deseo, entonces me decidí a comprarlo,
¿qué me convenció?
La primer frase: “La violación comienza por la mirada. Cualquiera que se haya asomado al pozo de sus deseos, lo sabe.”
Opinión:
Debo confesar que lo qué más
llamó la atención de esta mujer o de sus libros más bien, fue por culpa de
varias entrevistas y conferencias que vi de la misma, la forma que tiene de
hablar esta mujer, es la misma que tiene a la hora de escribir.
“Perverso” es aquello que lastimándonos no nos permite apartar la mirada. Remueve las tinieblas acalladas en nuestro interior y nos despierta apetitos urgentes e innombrados: sombras al acecho con una sed irrevocable de encarnar. Tal vez por eso deseamos algo de lo que nunca nos creímos capaces; como si se tratara de un deseo dormido que de pronto destapa su aroma irrenunciable… Entonces, es ahí donde lo perverso encaja su llave maestra y si te miras un poco en el fondo del espejo ya no te reconoces.
Yo quedé enamorado de la forma en cómo la autora narra la historia, con una prosa poética, casi erótica bueno
más bien enfocada al deseo, como este nos lleva de lapsos imaginarios hasta el
momento de una tensión casi insoportable, donde el lector no sólo se deja
llevar por la mente del personaje, sino también por la reflexión.
Quiero repetirlo una vez más: mi crimen no es del todo un crimen —aunque tampoco, lo reconozco, puedo declararme inocente.
¿Hasta que punto el deseo puede
llevarnos a cometer las peores locuras?
La historia gira alrededor de un
hombre que se dedica a fabricar muñecas, que dejémoslo claro son el reflejo del
deseo hacia una joven menor (SU HIJA). Sin duda un tema sumamente delicado,
que la autora retrata en cada página ese deseo que desgarra al comerciante por
dentro por no tener lo que tanto anhela, pero al mismo tiempo te lleva por pasajes sumamente oscuros acerca del mercado de muñecas sexuales similares a niñas, para satisfacer los más oscuros deseos.
No pretendo convencer a nadie al decir que busqué consumar en las Violetas una pasión que me abrazaba las entrañas, en vez de dirigirla hacia el objeto real que la despertó tan despiadadamente. Tampoco que, a mi modo, creía ayudar a otros a salvarse.
La autora al ponerte en los pies de este ser que piensa, siente y anhela, el protagonista te hace sentir una incomodidad fascinante, ya que en un mundo raro te hace ponerte en el lugar del otro y eso te hace ir a reflexionar sobre el tema y lo delicado que es, el deseo es el eje central de la novela, pues a veces el apetito de lo prohibido nos hace sentir incómodos, sin duda una novela navegante en la mente oscura de un ser perverso, con un final asfixiante, e insuperable, un libro que se queda perpetuo en la memoria de cualquiera. Una novela delicada, pero fuerte.
![]() |
| NOTICIA SOBRE MUÑECAS SEXUALES PARA PEDÓFILOS |
Este tipo de libros me fascinan porque lejos de la bella narrativa de la autora, las reflexiones que se ahondan en el mismo relato te golpean de una u otra forma. Sin duda una autora MAGNÍFICA, en definitiva se convirtió en una de mis autoras favoritas en la vida, por lo que esperen más reseñas de sus libros.
Para que dos se condenen basta una mirada. Para que se reconozcan y se palpen, para que sepan santo y seña, para que dialoguen, acallen, vociferen en el idioma sin palabras del pecado. Para que lo compartan con ese lazo indisoluble e irrenunciable de la culpa gloriosa, la que proviene del pozo sin fondo del deseo que sólo es hambre e instinto. Una mirada sola. No hace falta más. Para perderse y —¿por qué no reconocerlo de una vez?— también para salvarse, irrevocablemente.
CONCLUSIÓN:
Sin más, es una novela muy recomendable, que me encantaría contarles más acerca del libro, pero eso lo destriparía ya que es sumamente corto, pero lo suficiente para quedarse en la memoria, para perpetuarse en la mente de quién lo lee. Con un montón de metáforas extraordinarias. Espero de verdad puedan darle una oportunidad a esta autora y cualquiera de sus libros, eso me haría muy feliz, porque deseo que esta autora tenga el alcance y reconocimiento que se merece.
¿Qué piensa una muñeca cuando le haces el amor? ¿Acaso su carne dormida no soñará que es en verdad una muchacha? ¿Y su aroma, esa suerte de marejada que se desprendía en el momento más íntimo como una última exhalación, no era acaso otra señal de su absoluta entrega, del placer que ella también encontraba al ser sometida?
CALIFICACIÓN:




Comentarios
Publicar un comentario